¡Hola! Me llamo Jen y me dedico al diseño gráfico para las personas y el planeta.

El inglés es mi lengua materna y domino el español y el catalán, por lo que puedo trabajar con total comodidad con clientes en esos idiomas. Como apasionado de los idiomas desde hace mucho tiempo, también tengo un nivel de principiante a intermedio de árabe, francés, te reo māori, alemán y portugués, además de experiencia en el diseño de materiales en muchos otros idiomas y alfabetos.

con quién trabajo

Me encanta trabajar con clientes comprometidos con la justicia, la liberación y la autodeterminación de todas las personas (y criaturas) de este planeta. Entre mis clientes se encuentran organizaciones de base, organizaciones sin fines de lucro, cooperativas de trabajadores, pequeñas empresas guiadas por valores, artistas y músicos.

Si te identificas con esto, escríbeme.

Preguntas Frecuentes

Esto significa que rechazo la idea de que el diseño exista únicamente para impulsar el consumo o maximizar las ganancias de los accionistas. Por el contrario, mi trabajo se centra en una comunicación visual clara y coherente, y en la verdad.

En la práctica, esto significa evitar la apropiación cultural, el tokenismo y las tácticas manipuladoras de la psicología del marketing. Me niego a diseñar para industrias que explotan a las personas o al planeta, y me sumo al llamado palestino al Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS).

Mi objetivo es ayudarte a crear una marca que satisfaga las necesidades de tu comunidad, en lugar de sacar provecho de ella.

El branding ético consiste en armonizar tu identidad visual con tus acciones reales. Esto implica evitar el «lavado de imagen verde», las afirmaciones vagas sobre «sostenibilidad» sin pruebas, y las imágenes que se basan en estereotipos o en la exclusión.

Implica ser honesto respecto a tu cadena de suministro, tus prácticas laborales y tu impacto. Si tu marca promete equidad, el diseño debe reflejar esa integridad en cada píxel.

Trabajo con cualquier persona cuya misión coincida con mis valores, independientemente de su forma jurídica.

Aunque doy prioridad a las cooperativas, los sindicatos y las organizaciones sin fines de lucro, también colaboro con pequeñas empresas con fines de lucro que actúan de forma ética y están comprometidas con salarios justos, la producción local y una sostenibilidad genuina.

No trabajo con empresas cuyo objetivo principal sea el crecimiento sin límites a costa de las personas o del planeta.

En lo que respecta a la impresión, trabajo con imprentas que utilizan materiales reciclados, tintas a base de soja y producción local para reducir las emisiones generadas por el transporte. También animo a los clientes a que diseñen pensando en la durabilidad en lugar de en las últimas tendencias, lo que reduce los residuos.

Me propongo aprender constantemente e implementar nuevas formas de trabajar que sean más respetuosas con nuestro planeta. Por ejemplo, comprando tecnología de segunda mano en lugar de nueva y evitando el uso de la inteligencia artificial siempre que sea posible.